Es el complemento perfecto para las comidas cuando queremos algo dulce.
No es metabolizado por nuestro cuerpo, por lo tanto no aportamos calorías después de consumirlo. Es excretado por nuestro cuerpo junto con la orina.
- Tiene un sabor muy similar al azúcar de mesa tradicional.
- Ligeramente menos dulce que el azúcar (alrededor de 60-80%).
- Definitivamente seguro de usar, lo cual ha sido probado en investigaciones científicas.
- Ocurre naturalmente en algunas frutas (melones, peras, uvas).
- No tiene ningún efecto sobre el nivel de glucosa e insulina en nuestra sangre.
- Tiene propiedades antioxidantes, protegiendo al organismo contra los efectos negativos de los radicales libres.
- Tiene un efecto positivo en la limitación del desarrollo de caries como resultado de la inhibición de la fermentación de azúcares por bacterias en la boca.